Es innegable el acierto que tuvo Nintendo al regalar Wii Sports comprando la consola; una premisa comercial bastante impensable en los tiempos actuales, visto lo visto. Principalmente, por la forma en la que acercaron los videojuegos a la parte más recelosa de la audiencia, ayudando a dejar ciertos prejuicios atrás. Un fenómeno mundial que tuvo continuidad aunque, a partir de este momento, ya pasando por caja y con nuevos deportes que nos invitaban a activar cuerpo y mente sin salir de casa. Cuatro años después de la última entrega, toca volver a levantarnos del sofá con Nintendo Switch Sports Resort, que nos acerca la magia de estar en forma y de creernos buenos en un deporte aunque no sepamos ni cómo se agarra una raqueta, Hulio.