Como sabes, en los videojuegos de sigilo, los guardias más temibles no son los que van en línea recta, sino los que tienen rondas propias, detectan al instante lo que tienen delante y reaccionan en consecuencia. Aiper ha trasladado exactamente esa lógica al mantenimiento de piscinas con el Scuba V3, un robot limpia fondos inalámbrico que usa la visión artificial y avanzados sensores de distancia para trazar sus propios itinerarios, cubrir las tres zonas del vaso (recipiente de la piscina) y regresar solo a la superficie cuando ha terminado. A diferencia de muchos robots de su categoría, éste no deambula al azar hasta quedarse sin batería. Observa, mapea y actúa.