
Diversas desarrolladoras que han colaborado con la editora Tripwire studios han decidido distanciarse de la empresa después de unas delaraciones del director de ésta en las que afirma que está «orgulloso» de que la ley anti-aborto de Texas haya salido adelante.
John Gibson, presidente de Tripwire, que ha editado juegos como Chivalry 2, Killing Floor y Maneater, twitteó que sentía que «es importante que quede por escrito que soy un desarrollador «pro-vida»».
Como consecuencia, muchos de los estudios que publicaban sus títulos con Tripwire han anunciado que se distancian de la empresa y que buscarán otras maneras de publicar sus juegos. Es el caso, por ejemplo, de Shipwright Studios, que ha trabajado en Chivalry 2 y Maneater, además de en otros títulos como Scavengers y Mortal Shell.