
Creo que los videojuegos y Alfred Hitchcock deberían estar más unidos. Y esto no debería resultar sorprendente, porque Hitchcock es el epítome de director de cine comercial, al tener todas sus películas una buena y sólida recaudación. Sin embargo, también era un innovador. Cada una de sus obras parece un intento de explorar un problema estructural o formal distinto. ¿Plantear una película como si fuese un único plano secuencia? La Soga. ¿Matar al personaje principal al principio de la cinta? Psicosis (lo siento si es un spoiler, pero han pasado sesenta años de su estreno). Suma y sigue.
Pero lo que más me gusta de Hitchcock es que era un diseñador casi tanto como un director de cine. Y por supuesto, siendo Hollywood, me refiero a que trabajaba como diseñador junto a los guionistas, los operadores de cámaras, los actores y todo lo demás. Pero a lo que iba. Hitchcock. Videojuegos. Sí, por favor.
La buena noticia es que The Flower Collectors va a salir dentro de poco en Steam. Es un juego que viene a ser como La Ventana Indiscreta – ¿cómo demonios se lo montó Hitchcock para rodar un thriller cuya acción se desarrollaba prácticamente en una única habitación y con el héroe postrado en una silla de ruedas? – ambientada en la ciudad de Barcelona en el año 1977. Franco ha muerto y las primeras elecciones libres desde el final de la Guerra Civil están a punto de celebrarse. Jorge es un policía retirado que trata de desentrañar un misterio con la ayuda de un conocido, pero desde su apartamento y atrapado en una silla de ruedas.