
Puede que estemos hablando de un valor que cotiza a la baja en los últimos tiempos y que hubiera vendido más hablar de resoluciones o distancias de dibujado, pero si tuviera que resumir mis primeras impresiones tras un par de horas jugando a Rainbow Six Extraction me quedaría con la diversión. Como experiencia cooperativa, como Zoom con pistolas en el que urdir estrategias con los amigos, Extraction acierta al sustituir la en ocasiones agobiante tensión de Siege por un tono más desenfadado y casual sin abandonar del todo la sensación de que la partida puede decidirse en segundos, y aunque podría argumentarse (no sin falta de razón) que cualquier propuesta de este tipo mejora exponencialmente en compañía y que aquí lo divertido es la patrullita, creo que las últimas incursiones de Ubi en este terreno tienen un punto en común: su capacidad de generar situaciones.
Hablo de anécdotas, de discusiones, de planes que saltan por los aires y de un énfasis en la improvisación que irónicamente tiene muy poco de improvisado; los Ghost Recon de nuevo cuño, el cooperativo de For Honor, este Extraction sin ir más lejos, son divertidos porque se lo trabajan, porque construyen lo emergente de sus partidas a partir de una serie de decisiones de diseño que merecerían más crédito del que normalmente reciben. Quizá el ejemplo más contundente lo encontremos en la Zona Oscura, el verdadero hallazgo de The Division, un shooter looter postapocalíptico por lo demás efectista pero rutinario: un matar o morir malsano y extremadamente cabrón en el que Ubi plantea un solo concepto, la volatilidad de la recompensa, y se sienta a dejar que la naturaleza humana haga el resto. Y esa es, de nuevo, la magia de Extraction: basarlo todo en una idea con potencial.
Y hacerlo desde su mismo título, un golpe de timón acertado si me preguntáis a mi: mientras que Rainbow Six Quarantine no contaba absolutamente nada, el nuevo subtítulo es en realidad todo lo que necesitáis saber. Todo está en la extracción, en ese momento a cara o cruz en el que toca elegir si perseveramos o si basta con sobrevivir para poder luchar otro día. Rainbow Six Extraction cuenta una historia sobre alienígenas invasores, equipos de operaciones especiales actuando como última línea de defensa de la humanidad y chapapote interestelar tan poco interesante como suena, y su narrativa hay que buscarla en la propia interacción humana y en la endiablada estructura de sus misiones: una muñeca rusa compuesta siempre de tres objetivos aleatorios e incrementalmente más duros, un mapeado que separa de manera física el acceso a estos retos, y una decisión que tomar.